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El efecto de las leyes de poligamia en la vida de las mujeres

Entrevista de Mariam Zandi

Thursday 21 August 2008


Traducido por Lorenzo Higueras Martínez

Monir vive en una ciudad donde los murmullos fríos son más numerosos que los murmullos templados y los escalofríos más frecuentes que las fiebres. Ha recuperado su vida de nuevo tras pasar por una separación iniciada por su marido. He hablado con ella sobre ella misma y su vida.

Mariam Zandi: Saludos. Espero que estés bien. Háblame sobre ti.

Me llamo Monir. Tengo cuarenta y cinco años. Soy diplomada. Tengo dos hijos. Todavía creo que el largo y duro invierno ha terminado. ¡Pero es que es un hecho que el invierno ha terminado! Vivo en una ciudad con un clima realmente frío. La llegada de la primavera es como un milagro. Yo viví aterrorizada y con escalofríos durante todo el invierno.

¿Por qué?

Era invierno. Estaba sola. Sentía miedo a quedarme sola después de muchos años de vida de casada. Una mañana mi marido dejó el hogar y no volvió más. Últimamente se había comportado de un modo malhumorado y agresivo. No había vuelto a mostrar interés por nada. Había decidido no estar conmigo nunca más. No iba a tener más trato conmigo por culpa de los niños. Nuestros dos hijos habían pasado los exámenes de acceso a la universidad y se habían marchado a otras ciudades a continuar sus estudios. Me aterrorizaba quedarme sola, sobre todo porque pronto me di cuenta de que ¡se había casado con otra mujer con la que tenía una relación desde mucho antes! Su actuación hizo que se hablase sobre mí en la ciudad y en la familia. Me sentía muy humillada y sola.

Un día, al volver a casa, la encontré vacía, sin muebles en ella. Mi marido se había llevado todo. La única cosa que me dejó fue la casa vacía. La situación hizo que incluso mis vecinos rompieran a llorar, pero yo decidí seguir viva por mis hijos. Mi marido se había marchado, por supuesto. Hacía un frío intenso, era un año helado. Tenía miedo de que nevase. Estaba aterrorizada por no tener un hombre en casa. Sentía enormemente no tener dinero alguno. Por fin, me abrigué y subí al tejado. Quité la nieve del tejado tras varios empujones y me di cuenta de que no era un trabajo tan duro, y que podía hacerlo por mi misma.

¿Cómo era la relación antes de marcharse?

Los primeros años no fueron así, pero más tarde empezó a haber una gran diferencia entre la forma en que me trataba en casa y la forma en que lo hacía delante de otras personas. Si hubiera habido una cámara oculta en nuestro hogar, habría mostrado lo fría y oscura que era nuestra relación. Nuestra relación estaba a nivel de decirnos hola y cómo estás. No existía respeto. Y el abuso verbal se había convertido en la tónica de nuestra vida.

¿Cómo os mantuvísteis tu y tus hijos cuando tu marido os dejó?

Tenía mucho miedo. Estaba aterrorizada por quedarme sola. Durante años, me había acostumbrado a vivir mis días a expensas de mi marido. El pagaba de forma errática cuando quería y se iba comportando de forma distinta día tras día. Ahora tengo que mantenerme yo y mis hijos por mi cuenta. Había pensado a menudo qué pasaría si este hombre un buen día dejase de proveernos. ¡Era una pesadilla para mi!

No tenía otra opción que trabajar. Dado que mi familia es conocida y tiene buena reputación, estaban en contra de ello. Discutimos durante días sin fin las razones por las que no quería que ellos me mantuviesen. Finalmente, les convencí. Me ayudaron solamente unos meses.

La única cosa que se me ocurrió hacer fue comprar un coche a plazos. Dado que mi familia estaba muy bien considerada en esa ciudad, logré contactar con algunas escuelas e institutos que impartían lenguas extranjeras y llevaba a los estudiantes en mi coche.

¿Cómo te aceptó la gente de la ciudad, particularmente en una ciudad pequeña donde las familias se comportan duramente con las divorciadas?

Seguramente fue algo increíble para mí. Trabajé muy duro para probarme a mi misma y para que las familias y sus hijos me aceptasen. Les traté a todos con respeto. Escuché lo que tenían que decirme e incluso tuve que leer algunos libros de psicología (después de todo esto voy a graduarme en sociología, ya que abandoné en mi primer año en la universidad para casarme). Los chicos consideraron mis conocimientos y mis experiencias en la vida fascinantes. Me contaron sus problemas. Y les ayudé a solucionarlos en cuanto pude.

Tras pasar por este periodo inicial, ¿no fue difícil para ti trabajar, mantener tu trabajo y hacerte cargo de tus nuevas circunstancias?

Intenté con todas mis fuerzas mantener mi trabajo. Pensaba que el intenso frío nocturno en el coche y no conducir durante el día me mantendría despierta durante la noche. Solía levantarme dos horas antes por la mañana para poder empezar a recoger a los estudiantes a tiempo. Intentaba no tener ningún accidente en las carreteras heladas en esta fría ciudad. Cada día que dejaba a los estudiantes a salvo, tenía que llamar a mi padre porque sabía que estaba preocupado por mi. Solía decir "¡tuve un día más a salvo de accidentes!" A decir verdad, estaba agotada, pero me gustaba estar cansada de esta forma. Por fortuna, gracias a la confianza que la gente tenía en mi, durante los últimos meses me han pedido que transporte también a los niños con discapacidades. Me gusta mucho este trabajo. Me satisface. Cuando abrazo a los niños por la mañana y los siento en los asientos del coche y los escucho mientras los llevo a sus destinos, siento una sensación de alivio. Me dicen: "Madame, hemos rezado toda la pasada noche para que usted se quede siempre con nosotros". Estos comentarios me satisfacen. Siendo positiva, ser útil y querer a los demás es mi vida.

Te relacionas con chicas jóvenes. ¿Cómo ves su mundo?

Las circunstancias de las jóvenes en la escuela superior no son buenas del todo. A menudo no leen otros libros que sus libros de estudio. Sus anhelos e inquietudes se limitan a lo que la sociedad ha prescrito para ellas. ¡Estudiar y casarse con un hombre rico!

¿Cómo afectó la separación de tu marido y tu nuevo matrimonio a tus hijos?

Mi marido se olvidó de mí y de los niños muy deprisa. La separación fue solo entre él y yo pero dejó de apoyar a los niños también. Incluso hizo algunos viajes al extranjero con su nueva mujer. Él está llevando una vida muy confortable con su nueva mujer. Cuando estábamos en nuestro hogar, no pensaba apenas en comprar cosas para la casa, pero en su nueva vida, se ha hecho con una casa nueva, un coche nuevo y todo nuevo. Ha puesto todos sus bienes a nombre de su nueva mujer.

Mi hijo más joven, que finalizó sus estudios y ha vuelto a casa, se ha vuelto muy irritable. Se ha hecho muy vengativo tras el incidente de que su padre abandonase nuestro hogar y se ha vuelto muy rencoroso con el. Trato de calmarle. Los primeros días tras su vuelta, decía constantemente: "Mamá, si no hubieras tenido esta casa ¿dónde viviríamos? Tendríamos que vivir en las calles" Solía levantarse por las noches y preguntarme "Mamá, ¿dónde voy a irme si te casas y te marchas? ¿Qué voy a hacer?" La moral y la estabilidad psicologica de mi hijo se ha visto afectada muy negativamente.

¿Has pensado en volver a casarte?

Es muy duro estar sola. De cualquier forma, ahora tengo una extraña sensación de seguridad. Estoy sola, ¡pero no tengo miedo!

Durante este tiempo, he recibido extrañas e inesperadas proposiciones de matrimonio directa o indirectamente, a pesar del hecho de que ya tengo 45 años. Finalmente, aparte de curiosidades, accedí a encontrarme con uno de estos caballeros, ¡para encontrarme con que lo que quería era tener una segunda mujer! Yo le pregunté: "¿Tiene usted algún problema con su primera mujer?" y contestó; "¡No!" Entonces le pregunté: "Entonces, ¿Por qué anda detrás de mi?" El, de forma nada galante, me contestó: "Amo a mi mujer y a mis hijos. Sólo quiero que estemos juntos un par de noches por semana para tener un poco de variedad en mi vida. Si aceptas, podemos ir a Dubai o viajar al extranjero un par de veces al año". Yo dije: "¡Muchas gracias!" pero en mi mente lo que quería decir era: "Acabo de salir de una relación con alguien como usted. Y no quiero nunca jamás tener que volver a rogar a ningún hombre que me mantenga".

Me preguntaba a mi misma si nuestras madres habrían jamás podido pensar en variar o en tener una escapada de la rutina diaria de sus vidas teniendo relaciones privadas con otro hombre. Lo más normal es que las mujeres no pueden siquiera imaginar una cosa así en sus mentes.

¿Permitirían algunos hombres a sus mujeres tener una variedad en sus vidas también?

Pero no, si un hombre siquiera imaginase que su mujer pudiese tener un affaire con otro, ¡tendría derecho a matarla sin miedo alguno a ser castigado!

¿Ha oído hablar de la Campaña por Un Millón de Firmas?

Sí. He sabido de ella a través de una de mis amigas y ya he firmado la petición. Me he visto renacida cada vez que he viajado a Teherán. Me he sentido muy complacida especialmente cuando he visto las actividades que se llevan a cabo en Teherán. Fue difícil de creer para mí que algo así pudiera hacerse en los asuntos femeninos. Un gran número de personas están intentando cambiar estas leyes injustas y desiguales. Yo también creo en este movimiento y quiero tomar parte para ayudar a las mujeres a lograr los objetivos de la Campaña.

English:
http://www.4equality.info/english/spip.php?article293

 

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